




El viaje continua por la Isla.
En estos días visitamos el final de la Ruta 5 o Panamericana, cuyo otro extremo se encuentra en Alaska recorriendo el continente entero. Desde allí tuvimos una brumosa vista del volcán Chaitén poco antes de que comenzase a echar ceniza de nuevo.
Chiloé es un lugar precioso, tranquilo, en el que parece que el tiempo se ha tomado un pequeño paréntesis. Construyen sus casas sobre el agua y llevan una vida rústica y sencilla envuelta en unos paisajes increíbles.
Desde luego lo mejor fué llegar a Achao, está en la Isla de Quinchao, una pequeña isla pegada a la Isla grande de Chiloé. Allí el tiempo si que se detiene para el descanso y la relajación.
El siguiente paso es Puerto Varas y Ensenada donde están los Saltos del Petrohue y el volcán Osorno.
Besos para todos.
PD: El marisco aquí es tan rico y tan barato..................................

















